sábado, noviembre 07, 2009

Carta para mi viejo


…Silencio, aquí me encuentro, pensando una vez más en los sucesos de la vida. Tratando de entender sus laberintos, jugarretas sádicas e infantiles. Sabes, en mi cabeza aun tengo grabada esa película que nunca más quiero volver a ver. El solo hecho recordar ciertas escenas de aquella espeluznante obra hace que mi piel se erice, mi garganta se contraiga hasta el punto de crear un nudo, y que mis ojos se nublen de tristeza.

¡Estoy bien!, se que debo estar bien. Bien para mi familia, bien para mis amigos, bien para los que me conocen. Es el clásico discurso distractor para no ahondar más en el tema. Pero ¿sabes algo?, no hay momento en el día que no te recuerde. Cualquier detalle explota a la vista; el característico crujir de la puerta de tu habitación. La radio de la cocina encendida en tu frecuencia favorita. El canal de carreras de caballos en la televisión. Todo me recuerda a ti.

Me ha tomado tiempo entrar a tu pieza sin que sienta el corazón apretado. ¡Un buen tiempo! y mi garganta sigue con ese maldito nudo. El recuerdo sigue en mi memoria, sobre todo los últimos días. Esos últimos días que no se lo doy a nadie. Verte en esa situación, sin poder hacer nada para mitigar el dolor.

Pero por otro lado son millones los recuerdos felices que tengo junto a ti. ¿Te acuerdas cuando me llevaste a ver Jurassic Park al ex cine gran vía?. Yo sí. Tendría como unos 6 años. Recuerdo como te gustaban las películas, y esa en especial siempre te recordabas, sobre todo por mi embarazoso momento de valentía infantil. Todos los pequeños espectadores se sentaron en el suelo frente a la pantalla en primera fila. Yo para no ser menos también quise seguir a los valientes , como Dios manda, frente aquel dantesco escenario ficticio. Ese fue mi momento de gloria, momento en que el niño se convierte en hombre. Lamentablemente solo duro unos pocos minutos, ya que al primer dinosaurio hambriento y furioso que salió en la pantalla me mando de un salto devuelta a mi asiento a tu lado. Es increíble que hasta cuando estaba grande me lo sacaste en cara, jajaja.

Vez, son esos hermosos recuerdos que tengo junto a ti, el que me hace sentir que la vida continúa, y que al fin y al cabo algún día nos volveremos a encontrar.

Te extraño un montón mi viejo, pero a la vez se que por fin descansas. Sé que me cuidas, me proteges, a mí como a mis hermanas y a mi mamá. Te agradezco desde lo mas profundo de mi corazón por todo lo que hiciste por mí, hiciste un buen trabajo.

Gracias por dar todo lo que tuvo a tu alcance para nuestra familia.

Gracias por fomentar mi pasión por lo que más amo, la música. Aunque tú nunca la entendiste aun así te agradaba que yo hiciera ruido con la guitarra que tú me regalaste, gracias por eso también.

Gracias por ser mi viejo querido, por pensar siempre en mi.

Estoy con un nudo en la garganta escribiendo esta carta, de hecho queria hacerlo antes pero no alcanzaba a escribir ni media linea cuando me ponía a llorar. Ahora sigo con esta presión en el pecho y en la garganta, pero se que con el tiempo se irá mitigando.

Te re amo y te re extraño por montones, pero como dije anteriormente, algún día nos encontraremos otra vez para volver abrazarte. y haber si vemos otra pelicula juntos jejeje.

Un beso y un abrazo enorme.

Tu hijo que esta orgulloso de haber tenido un padre como tu

Juan Carlos Paz Oliveros

4 comentarios:

Miroslav dijo...

Compañero, JuanCa... Amigo:

Es interesantemente lindo y nostálgico poder leer todas esas palabras, que no haacen más que manifestar cuanto amabas a tu padre.

Si bien es cierto es un hecho difícil se debe tomar con calma y mesura, tal cual lo haz hecho y por lo que creo que debes sentirte orgulloso, todo es parte de un proceso normal. Ahora, me alegro que puedas ser capaz de dejar salir todas esas mariposas funerarias de negro, para dejar plasmadas emociones que son maravillosas y que te realimentarán como persona.

El camino aun sigue, y estoy seguro que tu padre te va a acompañar hasta que este se acabe... y así por generaciones.

Cuidate mucho, que vale la pena vivir para recordar...

Anónimo dijo...

SAMA hace como 2 años que no entraba a tu blog...amigo no me había enterado, lamento no haber estado ahí para darte mi apoyo. Sabes, yo perdí a mi abuela en nov del 2008 ella vivia con nosotros y al leer tu carta creo entender bien lo que sientes y sabes, nunca pude llorar su partida...no sé porque. En mi celular tengo unos videos donde sale mi abuela peleando conmigo...jeje era como un juego para ella. la cosa es que cada cierto tiempo cuando estoy bajoneao, veo los videos y en vez de llorar me pongo a reir...es q mi abuela siempre me hacía reir...supongo q soy un cobarde, el luto supone un proceso de despedida.
JC me alegro que pudieras escribir tu carta, el tiempo se va a encargar de sanar tu herida, sigue adelante.

Santiago Tapia dijo...

Por eso te quiero hermano! por ser un tipo íntegro con vos mismo. Gracias por tan preciosa obra de ternura compa. Gracias por su amistad compa. La verdad la vida es más simpatica cundo se conoce gente extremadmente interesante y sensible como uste compa!!!!
Lind escrito

Lisume dijo...

Debo sinceramente aplaudir lo que escribiste, creo que tu papá está orgulloso de ti.
Que lindo retrato de una vida, en un par de párrafos conglomeraste un sinnúmero de sensaciones que honestamente me dejaron boquiabierta.
Grande y sensible eh insisto, creo que tu papá está orgulloso de ti

Un abrazo :)